Proyecto en la Pescadería
Local en la zona de la Pescadería, cerrado durante años y con problemas serios de humedad en el muro de fachada.
El bajo llevaba más de una década sin actividad. Al abrirlo apareció lo previsible en esta zona: capilaridad en el muro que da a la calle, solera antigua sin barrera y un reparto interior que no servía para un uso comercial actual. La comunidad de propietarios quería que el local volviera a tener actividad, pero sin obras ruidosas fuera de horario ni afecciones a los portales.
El muro de fachada presentaba humedad ascendente que había levantado el revestimiento interior y dejado sales en la parte baja. La solera no tenía barrera antihumedad y el local se sentía frío y húmedo incluso en verano. A esto se sumaba un desnivel en la entrada y un aseo antiguo que no cumplía medidas de accesibilidad.
Antes de tocar nada, se hizo un diagnóstico de la humedad para descartar filtraciones de bajantes y confirmar el origen por capilaridad. Con ese dato claro, se definió un orden de obra que empezaba por el saneado del muro y la solera, y dejaba los acabados y las instalaciones para el final.
Tratamiento de impermeabilización en el muro de fachada y renovación de la solera con barrera antihumedad y nueva capa de compresión.
Nuevo reparto interior con itinerario sin escalones desde la entrada y aseo accesible con las dimensiones de giro necesarias.
Trasdosado en el forjado superior y suelo flotante para reducir la transmisión de ruido hacia las viviendas de arriba.
El local quedó seco, con un recorrido interior accesible desde la calle y un aislamiento acústico que permite trabajar sin molestar a los vecinos. La comunidad aceptó el resultado y el bajo volvió a tener uso comercial después de años cerrado. Las obras se hicieron por tramos acordados con la propia comunidad para no bloquear el portal.
Si tienes un bajo con humedad o quieres adaptarlo a un uso comercial, puedes ver otros trabajos en proyectos o consultar los servicios de reforma en servicios.